"Espinosa de Cerrato (Palencia)"

28 agosto 2019

VIAJE VIRTUAL/REFLEXIÓN SOBRE ESPINOSA

Como todos los años, que lo hago dos o tres veces, me encuentro en el cotarro de Santa Lucía, arriba, en la parte derecha mirando desde el pueblo. El sol está a punto de salir y está una mañana extraordinaria.
Subía con la intención de ponerme a pensar en mi pueblo, que si hay más casas cerradas que el año pasado, que han muerto este año unos cuantos, en concreto llevamos diez fallecidos, pero he decido dejar estas reflexiones para otro día y hoy voy a hacer una cosa diferente.
Con el programa de Google Street View voy a hacer un viaje virtual por todo el pueblo. Probadlo pues es exactamente igual que darse un paseo andando por las calles del pueblo. Extraordinario. Y además me voy imaginando que le estoy haciendo a finales de Febrero y voy a procurar ir pensando en los que en ese mes están viviendo en el pueblo.
Empiezo mi viaje por la balsa y subiré por Valdecarros.
Bueno, a los primeros que me encuentro son a Carlos y su hermana Rosario y me empiezo a animar porque un poco más adelante encuentro a Tomas y su mujer.
Sigo avanzando por la carretera y nada a la derecha y nada a la izquierda, hasta que doy los buenos días a Rober y me dice que de ahí hacia las eras ya no hay nadie.
Me doy la vuelta y entro por la calle Bajera. Al empezar a subir por la calle del Arco  saludo, porque sé que están dentro de casa, a Chuchi y Merche y sigo avanzando  y nada a la derecha y nada a la izquierda y sigo subiendo por la calle de las Corralizas y solamente al final de las mismas a la derecha viven Javi, su mujer y los dos hijos  y a la izquierda y ya bajando hacia la Placetuela Chuchi, su mujer y no sé si sus hijos. A la derecha Secun.
Desconozco si en esta época está en el pueblo Carlos y Arancha, su mujer.
Sigo bajando y ya en la Placetuela me encuentro otra casa con gente; José Luis y Merche, los ganaderos, Sigo bajando y en la esquina, en frente del Arco Miguel y Leo.
Dejo la iglesia a mi derecha y donde Rosa bajo por la calle de la izquierda y después de un trecho me encuentro con gente donde Angel y donde vive Pepi. La calle que baja hacia la fragua de Amadeo tiene todas las casas cerradas.
Reinicio de nuevo la calle bajera: hay luz en la casa de Eutimio, y junto con Benilde son todos los vecinos que hay en esta calle. Paso la Fragua, miro hacia la Calle del Infierno (así la hemos conocido siempre) y todas las casas están cerradas, en una de ellas vive Diego.
Sigo triste y meditabundo. Me encuentro con Adelin y Florita, todas las casas de la izquierda, el bloque que da a la carretera, están todas cerradas.
Subo por la calle del bar y ya pasada la iglesia y a la izquierda abierta la puerta en la casa de Isabelita. Sigo un poco, la calle de la derecha que va hacia el Arco tiene todas las casas cerradas. En la Plaza solamente está abierta la de Isabelino.
Sigo hacia la Puerta del Sol, en la esquina la de Nati y Abilio, que no sé si están en esta fecha.  En la calle de la izquierda y casi al fondo a la izquierda Encuentro a Pedro, su mujer y su hijo.-
Sigo subiendo por la derecha y arriba en la esquina Juan con la mujer y el hijo. Me dicen que en la casa de la Isacia viven dos obreros. Retrocedo por donde he subido y a la derecha Tilo y Felisilla, continúo y saludo a Silvina y su hija y me encuentro también con Baudilio y su mujer.
Subo hasta la casa de Teodomiro donde cuento a cinco personas y enfrente a dos Ignacio y Milagros. Bajo hacia las bodegas veo gente donde Anselmo. Sigo bajando y cuando llego a lo que es el Campillo, están todas las casas cerradas, menos la de Vidal, sigo bajando y cuando finalmente llego a la calle del bar, saludo en la Corca del Medio a Juli y a su mujer.
He terminado el viaje. Creo que he pasado por todas las calles donde hay casas habitadas. Al final me ha resultado un viaje aburrido, como creo que os haya resultado a vosotros según ibais leyendo.
Pero bueno, he sacado algunas conclusiones:
a)    Me he aburrido porque el 80% de las casas están cerradas y algunas, cada vez más, hundidas.
b)    A finales de Febrero, que es cuando yo he hecho el viaje, hay en el pueblo unas sesenta y cinco personas, dos arriba dos abajo, y esto, está claro, es muy poca gente.
c)    Quedaros con esta cifra pues cada año o cada dos volveré a hacer el mismo viaje y podremos comparar las personas que van quedando, pero esperad que cada año habrá menos.
d)    Y última conclusión, para mí la más dolorosa, que el pueblo se nos muere poco a poco y que en cuestión de diez o quince años va a quedar reducido a la mínima expresión.
Ante todo esto poco podemos hacer, los jóvenes se van fuera a estudiar y a buscar lo que en el pueblo no encuentran. A las autoridades les importa un pepino lo que pase en todos estos pueblos, que como Espinosa hay cientos, o peor miles. Si es verdad que ahora se está poniendo de moda cómo se reagrupan una serie de pueblos con la loable intención de insuflar un poco más de vida a esos pueblos, Dios quiera que lo consigan y cunda el ejemplo. Por ese camino parece que va también el proyecto que se ha puesto en marcha en Villahoz y que para el año que viene se volverán a reunir en ese mismo pueblo para analizar los resultados de tales proyectos. En relación con esto último os adjunto el siguiente enlace para que veáis también lo que están haciendo en otros pueblos.
https://blogthinkbig.com/peoplefirst/territorio-rural-inteligente?utm_source=Ikreate&utm_medium=MLT&utm_content=DTXT&utm_campaign=Telefonica-onlife-19&dclid=COjjh8b1k-QCFVUT0wodwVQJyQ
e)           No me resisto a hacer una última reflexión: hace muchos años una persona muy querida por aquel entonces me hizo llegar una postalita con la siguiente inscripción: “Se campana de buen ejemplo poniendo a disposición de los demás todo tu entusiasmo”. Siempre he sido muy positivista, procurando ver el lado positivo de las cosas y tratando de ignorar lo negativo y tratando de empaparme también del positivismo y entusiasmo que tenían otros jóvenes y sobre todo amigos del pueblo que al final de la década de los sesenta nos llevó a hacer bastantes cosas en el pueblo: todas las Navidades hacíamos comedias en el salón de baile del señor Gregorio, pusimos una biblioteca en marcha, hicimos el círculo o como lo queramos llamar al lado de la subida al campanario y al que se accedía por unas escaleras adosadas a la pared y donde nos juntábamos los jóvenes a hablar, a analizar los distintos problemas que había en el pueblo. Y todo ello lo hacíamos con un entusiasmo que al día de hoy a mí me sigue emocionando. Quiero decir con esto que aunque  los pueblos vayan a menos, siempre se pueden hacer cosas que al menos ralenticen ese deterioro y se animen a venir al pueblo más personas.

Hay cosas que son irremediables: hace unos días dimos una vuelta por el monte, en coche y recorrimos bastante terreno. Paramos en Magialengua, en la campera, por supuesto todas las tenadas estaban hundidas, normal, ya no se usan y con el tiempo se deterioran y caen y no tiene ningún sentido arreglarlas. Pero hubo una cosa que me dio mucha pena: se está hundiendo la Cabaña del Pastor, yo la llamo el igloo de Magialengua. Esto no teníamos que dejar que se hundiera, y desde estas páginas hago un giño a Rodri, alcalde del pueblo, para restaurar ese igloo, yo me presento voluntario para ayudar y me comprometo a encontrar a otros cuatro o seis para que hagan lo mismo y con un albañil que tuviera un poco de idea no costaba prácticamente nada arreglar esa caseta.

Seguimos caminando hacia el Campoo. Igual de lo mismo, todo hundido, y también entendible, en pie y bien conservada la caseta de Eutimio. Continuamos hasta el Pozo Matías, tenía ilusión porque lo viera y conociera mi nieto Mario. Mientras nos íbamos acercando le íbamos explicando el agua que siempre había tenido dicho pozo, en pleno monte, del que habíamos bebido las personas, qué fresquito en esos días de verano segando al lado del pozo, las caballerías y las ovejas, por eso tiene un pilón grandecito para los machos y otro más pequeño para las ovejas y poco antes de llegar le tuvimos que decir que eso había sido antes, que ahora estaba seco, abandonado y que tendría una profundidad de 20 o 25 metros. Apoyados en el brocal del mismo comentamos cómo era posible que todos, me meto yo también, hubiéramos permitido esto.

Otro guiño a Rodri, Alcalde del pueblo: alguien me ha comentado en el pueblo, no sé si será verdad o no, que el Ayuntamiento piensa hacer en las eras unos sondeos en busca de agua para el consumo de las personas. Si esto fuera verdad pincha un poco al que venga a hacerlo y que suba al Pozo Matías, yo creo que le sobra un día para limpiar un poco el fondo y dejarle manando. Bueno a lo mejor no es tan fácil como yo lo digo, pero no lo podríamos intentar?. Seguro que dentro de unos años nos lo agradecerían. Y como en el caso anterior me ofrezco a ayudar y a buscar a más gente dispuesta a lo mismo. También esto es hacer cosas por el pueblo aunque algunos piensen que no.

No hace mucho una postalita parecida a la que a mí me llegó hace ya muchos años pero con misma inscripción “Se campana de buen ejemplo poniendo a disposición de los demás todo tu entusiasmo”, la he mandado yo a una persona muy querida para mí, como diciéndola: se una persona positiva, fíjate en lo bueno de las cosas y  ese entusiasmo que tienes  procura transmitirlo a los demás, y empápate también tu del entusiasmo de ellos, juntaos y haced muchas cosas, o como se dice ahora, animad un poco el cotarro.
Quizás sea fácil decir que tengamos esperanza, a lo mejor lo difícil es que esa esperanza se vea cumplida, pero la esperanza es lo último que se pierde.

NB: Aunque no tiene nada que ver con lo anteriormente expuesto, sin embargo quiero aprovechar para hacer también una serie de consideraciones sobre lo que todos años pasa durante las fiestas de Agosto: los destrozos que algunos jóvenes, yo creo que pocos, hacen en las puertas de los huertos de la carretera.
a)    Al principio, es decir, hace años cuando lo empezaron a hacer, no niego que me disgustaba y pasaba unos días un poco regular, pero últimamente ni me inmuto y esto os lo digo a los que lo habéis hecho y sabéis por qué?, pues pensando yo me he hecho el siguiente razonamiento: es probable que estos jóvenes para realizarse como  jóvenes, como personas, que a su edad tienen que estar llenos de ilusiones, tengan que echar mano de estas acciones y al realizarlas sentirse ellos plenamente realizados. Si es así, y yo creo que sí, yo os animo a que lo sigáis haciendo todos los años y por mi parte no me importa tener que arreglarlo después, aunque me cueste dos o tres días, con tal de que vosotros podáis realizaros haciéndolo.
    Pero si os soy sincero me quedo un poco apenado: qué castigo   vais a tener toda la vida si para sentiros un poco realizados vais a tener que recurrir a estas acciones o peores, pues ya sabéis que esto es como una droga, (para qué habré mentado yo esta palabra), que uno cada vez quiere más.
b)    Espero que cuando seáis mayores, de momento no os considero así, es decir, cuando maduréis y tengáis hijos que éstos no os salgan como vosotros y hagan estas cosas porque os harían sufrir, como me imagino que vuestros padres estarán sufriendo si saben a lo que os dedicáis durante las fiestas en vez de divertíos sanamente y no haciendo daño por el solo placer de hacerlo.
A pesar de todo os deseo que os lo paséis bien, que os divirtáis y que sigáis viniendo al pueblo todos los años.

Aniano Arnaiz

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