"Bienvenido Invierno!"

13 agosto 2008

COLMENARES EN ESPINOSA DE CERRATO

Para empezar este pequeño estudio sobre las abejas, distinguiremos entre las colmenas fijas y las colmenas móviles.

Las colmenas fijas eran aquellas que se mantenían en cestos, colocados unos encima de otros, cogidos con barro, y que formaban lo que se llamaba un colmenar. De esta clase de colmenas, y también de las móviles de las que hablaremos más adelante, quedan muy pocas en este pueblo, creo que dos colmenares, uno situado en la carretera de Palencia, un poco más abajo de la bajada de la Muñeca, y el otro en Fuentesotas. Y bien conservados también quedan otros dos, pero sin ninguna colmena fija, en la carretera de Villafruela, un poco más adelante del valle de Valdetienda, para subir a los corrales de la Isilla.

De cualquier manera, y aunque se haya abandonado prácticamente esta clase de colmenares, tenemos que hacer mención a ellos, pues ha habido en el término de Espinosa no menos de 50 colmenares, siendo muy abundantes las cosechas de miel y de cera que de los mismo se conseguían.

Hubo unos cuantos, alrededor de unos ocho, en el Valle de Valdeasnilla, en los Escolares, arriba del Valle de Pantufle, en Fuentesotas, en frente de la Ermita de la Virgen del Sauco, en el Berral, en Valdegimena, en Revillabota, en Valdelamadre, etc. etc.etc.

A medida que morían las personas que se encargaban de ellos, en la mayoría de los casos quedaban abandonados y al cabo de pocos años hundidos.

En cuanto a las colmenas móviles, solamente dos vecinos de pueblo tienen una pequeña población de estas colmenas y es previsible que cuando falten estas dos personas, pase con estas colmenas lo que pasó con las anteriores.

Estas colmenas móviles tienen varias ventajas sobre las fijas;

1.- Se pueden tratar mucho mejor las enfermedades que tienen las abejas y de las que también hablaremos más adelante. El acceso a todas las partes de la colmena es total por lo que se puede poner el tratamiento en cualquier parte de la misma.
2.- Se pueden trasladar de un lugar a otro, con lo que se aprovecharían al máximo las distintas floraciones y se conseguirían cosechas de miel mucho más abundantes.
3.- Este acceso tan fácil a toda la colmena hace que la cría de nuevas reinas, la vigilancia y la marcha de la colonia de abejas por si hay que ayudarlas en su alimentación, sean tareas también muy fáciles de realizar.

Hay varios modelos de cajones donde meter las colmenas móviles, si bien el que ha quedado como el más usual es el modelo langstroth, que podéis ver en la siguiente fotografía.



En la que se aprecian las distintas partes, desde la cámara de cría a las alzas y medias alzas que hay que ir colocando a medida que las abejas van llenando las que ponemos.

Tradicionalmente el material es la madera, en la actualidad podemos observar colmenas confeccionadas en materiales plásticos, cemento con arena volcánica (vermiculita), etc. La madera utilizada depende de la región o de la flora del país donde reside el apicultor.

Tanto la cámara de cría como las alzas se llenan con los llamados cuadros



En los que se puede observar las láminas de cera para facilitar a las abejas la formación del panal.
En cada alza hay 10 cuadros. Existen tres medidas estándares, tres cuartos y medios cuadros, según correspondan al tipo de alza. Los cuadros móviles son portadores de hojas de cera estampada, que es una hoja de cera a la cual se le imprimen los hexágonos, pudiendo en la actualidad ser de material plástico con hexágonos impresos y un baño de cera en la superficie. La cera estampada es adherida al cuadro por fusión a alambres longitudinales (generalmente), en otros casos verticales, por medio de calor producido mediante una resistencia eléctrica sobre estos alambres.

En la imagen lateral se pueden ver los cuadros antes de colocarles las láminas de cera.

La disposición de distintos cajones con sus alzas y demás son lo que forman el apiario o colmenar móvil.

Las abejas son insectos sociales de la especie "apis mellifera" y pertenecen al orden Hymenoptera. Viven en colonias que tienen entre 20000 y 50000 individuos, pueden llegar hasta 80.000, con una reina, varios miles de zánganos, en primavera, y obreras.

La reina es la madre de todos los individuos de la colmena. Es la única hembra perfecta y es una maquina de poner huevos. Se la distingue perfectamente del resto de las abejas por ser más grande que las demás y tener el abdomen bastante más largo, como se puede observar en la siguiente fotografía:


Las reinas nuevas surgen como consecuencia de un descenso de los niveles de producción de las feromonas que inhiben la aparición del impulso de enjambrazón de la colonia. La reina es una larva alimentada por secreciones de las abejas obreras nodrizas durante toda su vida. La celda que dará origen a una reina, es denominada celda real o realera, de aproximadamente 2 a 2,5 centímetros de largo. Las abejas obreras nodrizas llenarán esta celda real con una sustancia que secretan denominada jalea real operculándola (cerrándola) al 8 día, y al día 16 de la puesta del huevo emerge la reina virgen.

La reina es la única hembra que esta completamente desarrollada sexualmente. Esto es el resultado de una dieta total de jalea real durante el período de desarrollo. Se distingue por su apariencia larga y delgada causada por el desarrollo completo de los ovarios en el abdomen. Tiene un aguijón sin púa. Aproximadamente cinco días después de salir de la celda, la reina virgen hace unos vuelos de fecundación. Hace varios vuelos en un período de dos o tres días, y puede copular con diez o más zánganos. Guarda el esperma de los zánganos en un órgano especial, la espermateca, y no copula más después de este periodo. En la colmena o colonia se encuentra en el área del nido de la cría.

Las reinas tiene unas glándulas con las que producen una sustancia muy especial, es la feromona; esta sustancia es distribuida por toda la colmena por las obreras, sirve para controlar el comportamiento de todos los individuos de la colmena y por eso, al irse haciendo la reina mayor, su vida es aproximadamente de unos tres años, produce menos feromonas y las obreras van preparando el terreno para criar una nueva reina.
La cría de reinas es muy fácil. El apicultor puede en cualquier momento, está claro que es en los periodos en los que la reina esté poniendo, hacer más grande la celda en la que haya un huevo recién puesto (se puede utilizar incluso un bolígrafo de los de Bic, exagonal); las obreras consideran que esa es una celda real, alimentan a la larva con jalea real y a los 16 días tenemos una nueva reina.
Para controlar la edad de las reinas se utilizan los colores que se ven en la siguiente tabla.

Las reinas se pintan en la parte superior del tórax con el fin de mantener un control del año en que nacieron. De esta manera sabemos fehacientemente, si se produce un cambio de la reina, en virtud que las nuevas no estarán pintadas, como también la edad de la reina en una colmena.
El código de colores para marcarlas es el siguiente:

En castellano el código se relaciona con la palabra BARVA: . Blanco para los años terminados en 1 y 6. Amarillo para los años terminados en 2 y 7. Rojo para los años terminados en 3 y 8. Verde para los años terminados en 4 y 9. Azul para los años terminados en 5 y 0.

Se podría escribir mucho más sobre la reina de la colmena, los vuelos de fecundación, su cría, comportamiento, etc., pero no considero que sea este ni el momento ni el lugar para hacerlo.
De todos modos es numerosísima la documentación que hay sobre las abejas.

Las abejas obreras son las abejas hembras infértiles. Una colmena tiene normalmente entre 30.000 (una cámara de cría) a 80.000 (cuando tiene varias alzas melaria) individuos de los cuales casi su totalidad son obreras. Las obreras son hembras más pequeñas que la reina y sus aparatos reproductores se encuentran atrofiados (no son funcionales), sólo en algunos casos de orfandad, las obreras ponen huevos (que no están fecundados) de los que saldrán zánganos de tamaño más pequeño que los puestos por la reina.



Larvas en celdas, alimentadas durantes tres días con jalea real.


Larvas de obreras operculadas, después del noveno día.

Desde la puesta del huevo fecundado, una obrera tardará en nacer 21 días. Los huevos permanecen durante 3 días, a continuación eclosionan y surge la larva ápoda y ciega que será alimentada con jalea real durante tres días consecutivos. A partir del 3º día, las larvas se alimentan con una mezcla de polen y miel (pan de abeja) durante otros 3 días más y después, se sella la celdilla (celdilla operculada) para que sufran la metamorfosis. La abeja cuando nace, es pequeña, peluda, blancuzca, torpe e inofensiva
Los insectos en su fase adulta tienen una vida corta, que se limita a una determinada época del año, generalmente a la primavera y el verano; viven 65 días promedio. En otoño e invierno las obreras viven 90 a 120 días. Podemos decir que la vida media de las abejas obreras en general es de 35 días.

Las abejas, en cambio, tienen una mayor longevidad que otros insectos, la duración de su vida depende de factores como el sexo y la actividad desempeñada.
A lo largo de su vida, las obreras realizan distintas tareas según su edad, hasta los 21 días no salen de la colmena (obreras de interior) y realizan diferentes funciones:
-. limpiadoras: se encargan de mantener limpios los panales de cera y toda la colmena.
nodrizas: comienzan a desarrollar sus glándulas hipofaríngeas productoras de jalea real.
-. cereras: desarrollan las glándulas cereras y construyen los panales de cera
-. almacenadoras: son las que reciben el alimento de las pecoreadoras y los colocan en los panales.
-. guardianas: cuidan en la piquera que no ingresen abejas de otras colmenas.
-. ventiladoras: generan una corriente de aire a fin de deshidratar el néctar.
A los 21 días se les atrofian las glándulas cereras por lo que ya salen de la colmena (obreras de exterior) y se denominan pecoreadoras y realizan las siguientes funciones:
-. recolectar néctar.
-. recolectar polen.
-. recolectar propóleo.
-. acarrean agua.


Estas secuencias no son seguidas por todas las abejas, así como las hay que llegan a pecoreadoras sin haber realizado las actividades anteriores. Algunas, parecen madurar prematuramente, al igual que otras pueden en determinadas condiciones rejuvenecer.
Las obreras tienen varias características específicas; su tamaño es más pequeño que el de los demás componentes de la colmena y su abdomen también es más corto. Además, poseen un aparato bucal muy desarrollado con una lengua muy larga que les permite obtener el néctar que almacenan en el buche melario para transportarlo a la colmena.
Tienen una visión muy desarrollada ya que la necesitan para la recolección, localización, etc. En las patas posteriores, poseen una modificación denominada corbícula (cestilla) que les permite transportar el polen y el propóleo (resina de las plantas). Poseen un cepillo de pelos donde quedan recogidos los granos de polen, cuando este cepillo esta lleno, pasan el polen a los cestillas y lo transportan a la colmena.


Abeja zángano



Los zánganos son las abejas machos de la colmena; se desarrollan en celdas más grandes que las obreras, de 8 milímetros de diámetro y proceden de huevos sin fecundar (partenogénesis). Nacen a los 24 días de la puesta, la celda operculada es fácilmente reconocible ya que sobresale por ser más abultada que la de una obrera. Cuando se permite estirar panales a las obreras sin cera estampada es factible que construyan panales zanganeros, en los cuales la reina depositará huevos no fecundados que darán origen a zánganos. Es importante que el apicultor no lleve marcos con celdas zanganeras a la cámara de cría en virtud que la reproducción de estos es inversamente proporcional a la producción de miel. Las abejas mantienen naturalmente proporciones de zánganos elevadas, con respecto a la necesaria en la práctica apícola, destinada a la producción de miel.

Los zánganos aparecen normalmente en primavera, perdurando en toda la estación reproductiva de la colonia, primavera-verano-comienzo de otoño, siempre que existan reinas sin fecundar; siendo el tiempo de vida de aproximadamente 3 meses. Si el flujo de alimento es escaso las abejas obreras expulsan a los machos, muriendo de frío o hambre fuera de la colmena. Las colmenas con reinas vírgenes los toleran hasta la fecundación de la misma.
La fecundación de la abeja reina, se produce en el vuelo de fecundación o vuelo nupcial, que normalmente las reinas repiten en dos, tres y hasta en cinco oportunidades. Copulando en pleno vuelo para caer al pasto muchas veces juntos. Luego de la cópula el zángano muere dado que se desprende su aparato genital. Las reinas copulan con hasta 15 zánganos, asegurándose de esta manera una variabilidad genética debido a la poliandria (varios padres) que tendrá la prole. La reina guarda en el interior de su abdomen el esperma de los diferentes machos con que copuló. Los zánganos no poseen aguijón, ya que el aguijón es en realidad un contenedor de huevos modificados.

COLMENAS FIJAS: RECOLECCION Y ELABORACION DE LA MIEL



Las colmenas fijas estaban, o están, pues todavía queda alguna, en cestos de madera, dispuestos en hilera, generalmente dos hileras, una encima de la otra, y cogidos con barro. Estos cestos son anchos por una parte y se van estrechando a lo largo de aproximadamente un metro hasta la piquera.


En las fotografías que se presentan se pueden ver perfectamente cómo son.



En la fotografía superior se puede ver cómo estaría un enjambre a los 30 o 40 días de cogerla en uno de estos cestos.

Estos cestos se tapaban con tapaderos, hechos también de barro, sobre todo para que la colmena estuviera lo más aislada posible.





Las abejas podían hacer los panales de cera de dos maneras, o bien siguiendo el redondo del cajón, o bien transversales, por eso el catador tiene dos cortes, el uno para cortar los de forma redonda y el otro para cortar los de forma transversal.

Se las cataba por las Candelas, es decir, a primeros de Febrero. Era la época más adecuada, pues no había puesta de la reina en ningún panal o de haberla estaba en panales muy interiores.

La miel se la trasladaba en cubos o duernas de madera y posteriormente se la preparaba para cocerla, labor que se solía hacer en calderas de cobre. Antes de cocerla se la estrujaba o espuchaba bien con las manos, pues de esta manera se rompía todo el operculado que había en los panales y se facilitaba la salida de la miel.

Había que tener mucho cuidado al cocerla, dando vueltas continuamente a toda masa de la caldera con un palo o bastón para impedir que hirviera. Cuando ya se consideraba que estaba a punto se echaba en una duerna de madera, que tenía un agujero en una de las esquinas del fondo, agujero que se tapaba con un palo largo. Aquí se lo dejaba reposar, consiguiendo con ello que la miel se fuera al fondo de la duerna y la cera, menos pesada, subiera arriba.

Se la dejaba un cierto tiempo, se veía perfectamente cuándo la cera estaba arriba, y se procedía, sacando el palo, a separar la miel de la cera. Terminada esta operación, se echaba agua caliente en la duerna y se procedía a hacer las bolas de cera, que se las echaba en canastos u otros recipientes para dejarla secar.

Se volvía a repetir toda la operación de cocer la miel tantas veces como fuera necesario de acuerdo con la cosecha recogida. La cera se vendía posteriormente a los cereros que iban por los pueblos comprándola, o se trataba y se hacían “tortas” de cera virgen para múltiples usos.

Con estas colmenas fijas también había que estar muy pendientes sobre todo a finales de Mayo y casi hasta finales de Junio con la enjambrazón.

En esta época las colmenas, debido a las abundantes floraciones de meses anteriores, tienen muchas abejas y por ello enjambran, es decir, parte de ese ganado con la reina se van a buscar otro “domicilio”.

Es cuando en los corralillos de estos colmenares conviene tener sombrillas o árboles donde se pose la enjambre y se la pueda coger, operación muy sencilla: utilizando una cesta, parecida a la que se muestra en la fotografía, a la que se humedecía interiormente con un poco de agua y una escobilla, se la colocaba debajo de la sombrilla o de donde estuviera el enjambre, se daba un golpe seco en el soporte en el que estuviera ésta, caía prácticamente toda dentro de la cesta, se la dejaba unos minutos, al cabo de los cuales prácticamente todas las abejas habían entrado en la misma; se la ponía en alguno de los cestos vacíos, que siempre había (quedaba como se puede observar en la fotografía superior), se ponía un tapadero en el cesto, tapándole con un saco u otro trapo para que no la entrara la luz, y a cuidarla hasta que se hiciera una buena colmena.

Sobre las enfermedades y su tratamiento únicamente por si a alguno os interesa información podéis entrar entre otras muchas en esta dirección de Internet:
http://es.wikipedia.org/wiki/Enfermedades_de_las_abejas
o en esta otra:
http://www.apicolacanaria.com/taxonomy_menu/2/40

ecoestadistica.com