"Bienvenido Invierno!"

05 julio 2008

FLORENCIO ARNAIZ CEJUDO

Nació en Espinosa del Cerrato (Palencia) el 10 de mayo de 1909. Fue bautizado una semana después y confirmado el 21 de junio de 1924 en la parroquia de San Vicente Mártir de Vitoria. Estudió en la escuela de su pueblo natal, hasta que en 1921 ingresó en el postulantado de Escoriaza (Guipuzcoa), donde permaneció cuatro años. Empezó el noviciado en septiembre de 1925 en Elorrio (Vizcaya). Su maestro de novicios lo definía como un muchacho tranquilo y pacífico, sin dejar de ser enérgico y constante en su trabajo. Era muy estimado por sus cohermanos, que le consideraban un modelo a seguir. Hizo profesión temporal el 5 de septiembre de 1926 y fue destinado al escolasticado de Vitoria, donde paso dos años haciendo frente a problemas de salud y dificultades en los estudios. En septiembre de 1926 lo destinaron a Jerez de la Frontera para hacerse cargo de la primera clase de enseñanza primaria; pasó allí cinco años. En 1932 obtuvo el diploma de magisterio en la escuela normal de Sevilla. En 1933, paso al colegio El Pilar de Madrid, donde enseñó hasta su muerte. Abnegado, se preocupaba de la clase y de los alumnos, y le gustaba estar al día respecto a los métodos pedagógicos. Hizo la profesión perpetua el 2 de septiembre de 1934.

Acabado el curso en junio de 1936, hizo los ejercicios espirituales con su comunidad y se quedó en Madrid. El 19 de julio, junto a los hermanos Florencio y Joaquín, se encontraba refugiado en una casa. Allí llegó también el P. Manuel Álvarez. Permanecieron en dicha casa formando una pequeña comunidad; llevaban una intensa vida de oración. El día 13 de septiembre fueron detenidos en el interior de la vivienda y llevados a la checa de las Salesas, en la calle San Bernardo. En la madrugada del 14 fueron asesinados en la carretera de El Pardo, contigua al Puente de San Fernando, del lado del río. La ejecución fue por fusilamiento después de haber sido torturados.

El 28 de octubre de 2007 fue Beatificado por el Papa Benedicto XVI en Roma, junto con otros 497 religiosos españoles que murieron mártires a lo largo de los años 30 del siglo XX.

En la Iglesia del pueblo, cuando se realizó su restauración, se construyó una vitrina dedicada a éste beato hijo del pueblo:



Posteriormente, Alfredo Pinillo Fuentes, un joven de Espinosa de Cerrato, quiso retratar en un cuadro la imagen del Beato y su calvario y cederla a la Parroquia de Espinosa. La obra se puede ver en unas de las paredes de la Iglesia:

0 comentarios :

ecoestadistica.com