"Espinosa de Cerrato (Palencia)"

21 octubre 2008

LA COMADREJA

La comadreja es un carnívoro pequeño y huidizo, de cuerpo alargado y esbelto, cabeza aplanada, ligeramente achatada, hocico corto, cuello largo, ojos pequeños, orejas cortas y redondas, cola larga de color uniforme, y patas cortas y redondas dotadas de cinco dedos con uñas filosas. Sus movimientos son ágiles y en cierto modo nerviosos. La coloración de la parte superior va desde el marrón oscuro al color canela y la inferior, conocida como babero, es blanca. Se han descrito ejemplares albinos (Castells y Mayo, 1993).

Tienen fama de ser feroces y agresivas. Tienen un oído y olfato muy fino. Lleva una vida solitaria y sólo durante la época reproductiva forma pequeños núcleos familiares. Cuando caza se mueve de forma rápida y silenciosa. Trepa con facilidad. Explora las cavidades que pueden ocultar presas, parándose sobre las patas posteriores para olerlas e identificarlas. Puede penetrar, en busca de sus presas, en madrigueras y oquedades con una extraordinaria facilidad, gracias a su aspecto fusiforme. Cuando avista una presa, se acerca en silencio, la ataca, la inmoviliza con las patas y la mata mordiéndole la nuca con su potente dentadura. A menudo bebe la sangre de sus víctimas en el primer momento de la caza y luego las arrastra a un lugar seguro que usa como despensa para devorarlas con tranquilidad. Algunos estudios han estimado que la comadreja puede devorar al año más de 500 presas, con un porcentaje muy alto de ratones (J.A. Montero, 2001).

A menudo sigue rutas determinadas de caza, teniendo un comportamiento muy territorialista, aunque puede recorrer en una noche más de dos kilómetros. El territorio de caza de la hembras y del macho no suelen coincidir.

La comadreja, al tener un nivel metabólico muy elevado, precisa estar cazando prácticamente todo el día, para compensar la pérdida de energía, aun cuando alcanza su mayor actividad en la noche. No hiberna. Puede cazar presas mucho mayor que ella, como ocurre con las gallinas y los conejos, que pesan quince veces mas, a los que mordisquea de forma repetida e intensa en la zona de la nunca, a la que se aferra, hasta ocasionarle la muerte por shock.

Para huir corre rápidamente y, si es necesario, puede nadar.

Aun cuando no está admitido de forma unánime por la taxonomía, se considera mayoritariamente que en España se localizan dos subespecies:

  • Mustela nivalis nivalis (Linnaeus, 1766). La más norteña de las especies ibéricas, localizada al Norte de Sierra Morena y en Baleares.
  • Mustela nivalis iberica (Barret-Halmiston, 1900). La que habita en nuestra zona y en toda Andalucía. Se diferencia de la anterior por tener las patas blancas y el babero con un contorno más definido y rectilíneo que la otra especie.

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