"Espinosa de Cerrato (Palencia)"

21 octubre 2008

MURCIÉLAGO OREJUDO GRIS

También conocido como murciélago orejudo meridional, es una especie de tamaño mediano muy similar al murciélago orejudo septentrional (Plecotus auritus, Linnaeus, 1758), del que no se diferenció definitivamente hasta el año 1960. El contraste entre la base y punta del pelaje dorsal (pardo oscuro-pardo claro en P. auritus, negro-gris parduzco en P. austriacus), la longitud del pulgar (más de 6 mm en P. auritus, menos en P. austriacus), la longitud y pigmentación del trago y la disposición de una serie de verrugas faciales permiten diferenciar a estas dos especies en mano. Dada la complejidad taxonómica del grupo y las pequeñas diferencias que aparecen entre las especies que lo forman, se recomienda identificar a los animales usando bibliografía especializada. Aunque hasta ahora, P. austriacus es la única especie citada en Andalucía, no se puede excluir la presencia de P. auritus o P. macrobularis en las zonas boscosas y de alta montaña de las cordillera Béticas, respectivamente.

Su pelaje dorsal es gris, y blanco o blanquecino en el vientre. Las zonas de piel descubierta es pardo oscura a negruzca.

Una de las características más marcada de este género, son los grandes pabellones auditivos, que alcanzan los 4 cm. de largo, y que aparecen muy próximas en su base. Esto les ha valido el nombre popular de orejudos o murciélagos “de 4 alas”. Sin embargo, se ha de tener en cuenta que, cuando están en reposo, suelen plegar las orejas y protegerlas bajo las alas, lo que puede llevar a pensar que estamos ante otro murciélago, cuyas “orejas” son en realidad los tragos.

Antes de la diferenciación de P. kolombatovici, que parece habitar en el Mediterráneo oriental, y de P. macrobularis, que lo hace en las montañas del sur de Europa y Asia, desde los Pirineos al Himalaya y Asia Central, se pensaba que el murciélago orejudo gris vivía en toda Eurasia, desde el Atlántico hasta China y Mongolia, llegando por el norte hasta Alemania, Polonia y las montañas del Caucaso y por el sur, al Norte de África y valle del Nilo. Sin embargo, ahora sólo parece claro que vive en sur y centro de Europa, sur de Inglaterra y Madeira. Su presencia en el resto de su supuesta área de distribución debe ser revisada, y en el norte de África y Canarias podría existir una forma aún no reconocida, pero próxima a P. kolombatovici.

Vive en toda la Península Ibérica, faltando en las Canarias, y llega desde el nivel del mar hasta los 3.200 m en Sierra Nevada (cara norte del Veleta). Aunque está presente en todas las sierras andaluzas, en Sierra Morena y Málaga-Cádiz es escaso, mientras que en las sierras granadinas, almerienses y del S y SE de Jaén parece más abundante. Se trata de sierras con bosques degradados, grandes extensiones de matorral bajo o de repoblaciones forestales de pinos, y con clima más continental que en el resto de la región.

Puede utilizar una amplia gama de refugios, incluso acepta las cajas-nido en árboles, aunque parece tratarse de una especie claramente antropófila, que muestra cierta predilección por medios relacionados con el hombre, al menos en la época de actividad, de modo que en la mayor parte de la Península, se le puede encontrar en construcciones humanas (edificios cerrados o abandonados, iglesias, puentes, túneles, bajo tejas, etc.) donde se comporta como fisurícola. En Andalucía también ocupa cuevas, minas y cuevas-vivienda abandonadas.

La hibernación la efectúa sobre todo en cavidades subterráneas relativamente cálidas aunque también se ha citado en edificios y en árboles mientras que en Europa Central se le considera asociado a las zonas agrícolas poco elevadas. En la parte alta de la sierra de Baza hemos podido observar que pasa el invierno en fisuras, pero que en los grandes temporales de nieve, las temperaturas extremadamente bajas lleva a algunos animales a las galerías más profundas de las minas.


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