"Espinosa de Cerrato (Palencia)"

18 abril 2008

NOMBRES -F-

Estos son casi todos los nombres que ha habido y hay en Espinosa de Cerrato. Faltará alguno, seguro y lo que sigue puede ser el significado de los mismos. (El significado de los nombres que aún no lo tienen se irá añadiendo a medida que se vaya poniendo. Si nos hemos dejado algún nombre, hacédnoslo llegar)

TODOS LOS DATOS QUE FIGURAN EN CADA NOMBRE HAN SIDO SACADOS EN SU MAYORÍA DE EL ALMANAQUE, CUYA DIRECCIÓN ELECTRÓNICA ES
http://www.elalmanaque.com/index.htm , PAGINA QUE OS ACONSEJO VISITÉIS PORQUE TIENE COSAS MUY CURIOSAS, Y OTROS DE http://www.terra.es/personal/angerod/opciones.htm

Facundo: Latín: "elocuente". Nació en León (España), decapitado junto a San Primitivo en el año 300 en el río Cea en la ciudad de Sahagún, de donde es patrono, y en la cual hay el Monasterio que lleva su nombre. De hecho, Sahagún es la deformación a lo largo de los años del nombre Facundo. Onomástica: 27 noviembre.

Fausto: Latín: "feliz, próspero". Onom: 13 octubre

Feliciano: Este nombre procede del latín Felícitas, que igual que en español significa felicidad, pero también abundancia. De ahí que la diosa Felicidad, que ocupaba un lugar destacado en el culto romano, fuese representada con el cuerno de la abundancia. Tiene como pocos, este nombre, una amplia gama de derivados que giran en torno al mismo significado: Félix, Felicia, Feliciano, Feliciana, Felicísimo, Felícitas.

Felicitas: Este nombre procede del latín Felícitas, que igual que en español significa felicidad, pero también abundancia. De ahí que la diosa Felicidad, que ocupaba un lugar destacado en el culto romano, fuese representada con el cuerno de la abundancia. Tiene como pocos, este nombre, una amplia gama de derivados que giran en torno al mismo significado: Félix, Felicia, Feliciano, Feliciana, Felicísimo, Felícitas.

Felipe: De los griegos trae su origen este bello nombre. FilippoV (Filíppos) es como antiguamente decían, y de ahí derivó Filipo, que es la forma más antigua de este nombre en nuestra lengua. Compuesto de jiloV (fílos), que significa amante o amigo, y de ippoV (híppos), que significa caballo, el nombre en su conjunto significa amante de los caballos, aficionado a ellos. Cuando empezó a aparecer este nombre, más bien como sobrenombre, hace casi tres milenios, el amor a los caballos era una gran cualidad y sigue siéndolo hoy. Ese nombre fue popular entre los griegos, pero hasta el siglo XII no llegó a ser usado en toda Europa. En España entró con Felipe el Hermoso, el esposo de Juana la Loca, hija de los Reyes Católicos.

Felisa: Variante de Félix. En catalán: Feliça o Felissa. Onoms: Felisa, mártir (11 mayo) y Felisa de Nicona (31 mayo). Latín: "contento, feliz". Félix de Nola (14 enero): sacerdote en el siglo III. Félix y compañeros (23 marzo): mártir junto a otros 21 compañeros en África durante el siglo V. Félix de Cantalicio (18 mayo): Monje capuchino en el siglo XVI. Félix el Africano (1 agosto): procedente de Mauritania y gran evangelizador de la fe en Girona, donde tiene gran veneración en la iglesia-colegiata de su mismo nombre. Fue martirizado en el siglo IV.

Fernando: Es de origen germánico, nombre godo por tanto, que entró en Europa junto con toda la cultura gótica, que constituyó un injerto vital en la moribunda cultura romana. La forma germánica de este nombre era Fredenand, del que se obtuvo la derivación latina Ferdinandus, y de ahí la forma española Fernando. Los elementos góticos de que está formado el nombre son Frad, que significa "inteligencia", y Nand, que significa "atrevido", "decidido", "voluntarioso". Es, pues, un nombre que evoca dos grandes virtudes: por una parte la inteligencia, y por otra la voluntad, sin la cual la inteligencia no llega a ser efectiva. Se comprende que este nombre haya entusiasmado tanto, especialmente a los que han tenido que ejercer el poder. De ahí que varios países, especialmente España, hayan tenido bastantes Fernandos en sus dinastías. Es un nombre muy recio, agradable de llevar y de pronunciar.

Fidel: Del latín Fidelis (digno de confianza, fiel), que procede a su vez de fides (fe), se ha formado este nombre propio. Fidelis es la contracción de fidabilis, que significa "fiable". Éste fue desde el principio uno de los grandes atributos de Dios, cuando todavía tenía que ganarse el favor del hombre. Fue el tiempo de los grandes patriarcas del Antiguo Testamento, a los que se les ofrecían otros dioses para elegir. Pero una vez consolidado el pueblo elegido y el poder de Dios sobre él, y sobre todo una vez consolidado el monoteísmo, se cambiaron los papeles y fue el hombre el que tuvo que demostrar que era digno de que Dios se fiase de él y le concediese su favor. Pasó a llamarse fiel el que cumplía con Dios y con sus mandamientos.

Fidela: Ver Fidel

Filadelfo: Griego: "que ama a su hermano". No confundir nunca este nombre con Filadelfia, que es la marca de un conocido queso untado muy sabroso! Onomásticas: 10 mayo y 2 septiembre; los dos mártires.

Flora: Precioso nombre, que hace referencia a lo más bello de la naturaleza: las flores. A los romanos, cuya religión era de raíces animistas, que adoraban por tanto la naturaleza en los dioses que la personificaban, no podía faltarles la diosa Flora, divinidad que tenía a su cargo las flores, y con ellas los campos y la agricultura. No sólo eso, a la diosa de las flores se la consideró la protectora especial de la mujer, y la diosa del amor hasta que fue reemplazada en este oficio por Venus-Afrodita.
En honor de Flora y en torno a su significación, se celebraban grandes fiestas, muy primitivas y disolutas las más antiguas, puesto que evocaban el despertar de la naturaleza, la explosión de la vida, representadas por la mujer, que exhibía todo el esplendor de su belleza y de su atractivo. Estas fiestas se celebraban en abril. En cierta manera se ritualizaba el desenfreno. Después de la primera guerra púnica instituir en su lugar las floralias, llamadas también juegos florales o de Flora, que se celebraban cuando lo prescribían los libros sibilinos o si se tenía un año de carestía, para implorar de la diosa la fecundación de los campos, rogativa que se hacía con danzas y ritos que evocaban la fecundidad.

Florencio: Florens, florentis, participio presente de floreo, florere, que traducimos como "el que está en flor", "el que florece" o "floreciendo" es el origen común de Florencios y Florencias, Florentinos y Florentinas. Evocación todos ellos del mejor momento de nuestra vida y del mejor modo de vivirla, siempre en flor; como la naturaleza en su momento más esplendoroso. Pero llevando la viveza y la alegría de las flores en el nombre, como formando parte de una nueva naturaleza, siempre alegre, siempre primaveral. Florentino tiene la cualidad léxica de ser al mismo tiempo gentilicio de Florencio (hijo de Florencio, de la familia de los Florencios), y también gentilicio de Florencia, la bella ciudad italiana. En cualquier caso es un nombre agradecido. Se mire por donde se mire, rebosa gracia y belleza. Actualmente se ha despertado el interés por la recuperación de nombres que fueron arrinconados porque dejaron de estar de moda, a pesar de su belleza y sonoridad. Hoy el nombre de Florentino suena muy elegante. Con él suena sobre todo, e inevitablemente, Florencia. Arte, belleza e historia a raudales.

Francisco: Francisco viene del italiano Francesco, que puede traducirse por "el francés". Fue justamente San francisco de Asís el primero que elevó este apodo familiar a la categoría de nombre. Es posible que tal apodo se debiese a que la madre era de alto abolengo francés (se llamaba Pica de Bourlemont); y el padre, Pedro Morico, apodado Bernardone, próspero comerciante, viajaba asiduamente a Francia. Por lo que la casa de Francisco de Asís (cuyo nombre de pila era Juan), era vista como afrancesada.
En España son de uso común las variantes de Frasquito (contracción de Francisquito), Paco (tal vez del antiguo ibero Pacciaecus, que también dio el apellido Pacheco), Pancho, Quico, Curro (por Franciscurro), Francis, Francisca, Francina, Paca, Paquita.

Fructuoso: Latín: "fértil, que da fruto". Uno de los "fructuosos" más venerados es el que celebra la fiesta el 21 de enero. Fue obispo de Tarragona, martirizado junto a sus diáconos Augurio y Eulogio. Fueron encarcelados el 16 de enero y se cuenta que el obispo bautizó a muchos de los "prisioneros" que se encontraban en la cárcel. Al no renunciar a la fe cristiana fueron quemados vivos. El talante de nuestro santo fue apreciado incluso para muchos paganos. También: 16 abril (obispo)

0 comentarios :

ecoestadistica.com