"Espinosa de Cerrato (Palencia)"

26 febrero 2016

AMPLIACIÓN DE ESTABLECIMIENTOS COMERCIALES EN ESPINOSA DE CERRATO

Tras recibir varios e-mails ampliando información y tras hablar con la gente una vez publicada la entrada de "Establecimientos en Espinosa de Cerrato a lo largo de los años", queremos ampliar con nuevos datos y establecimientos esta publicación.

HORNOS (Ampliación a lo ya publicado)

Después de poner todo lo que antecede, de leerlo y reelerlo, notaba como que faltaba algo que poner en este apartado y después de darlo muchas vueltas caí en lo que era y no me resisto a hacer alguna mención sobre ello.
Me refiero a los hornos que en muchísimas casas había para hacer el pan cada familia. La recuerdo a mi madre preparando para hacer la masa: echaba la harina, sal, la cantidad que consideraba que tenía que ser, un trozo de levadura ya fermentada de veces anteriores y finalmente agua, que se iba echando poco a poco y se iban envolviendo todos los componentes hasta conseguir una masa compacta.

Se estaba bastante tiempo batiéndola, con los puños cerrados, hasta que ya consideraba que estaba esta faena terminada. Lo dejaba en una artesa y lo tapaba bien con mantas o sábanas para que con el calor la masa fermentara bien y levantara. Se calentaba bien el horno con leña.

Cuando consideraban que tenía la suficiente temperatura, barrían bien el interior del horno y con una vara y un trapo húmedo limpiaban la ceniza que hubiera quedado para tratar de dejarlo lo más limpio posible. Partían la masa en trozos, más o menos grandes según se quisieran hacer las hogazas de uno o de dos kilos, los daban forma de hogaza redonda, hacían unos cortes con el cuchillo para formar lo que después llamábamos el “corrosco” y lo metían en el horno.
También hacían tortas y alguna figurita para los niños, unas en forma de paloma y otras de diferentes maneras. Terminada la cocción del pan, lo sacaban del horno, lo dejaban enfriar y a colocarlo en una especie de balda, donde aguantaba hasta dos semanas o más en perfecto estado y no se quedaba duro al día siguiente como pasa ahora con esto que nos venden que dicen que es pan. En el resto de las familias repetirían estos mismo pasos para elaborar su pan.

Finalmente y para terminar con este apartado y porque así nos lo ha recordado Graciano de la Fuente, hacer mención al horno de Macario, como así le llama. Este horno situado al lado de la Posada, a la que hemos hecho mención en otro apartado, siempre fue del señor Fidel y de la señora Sergia y hoy de las nietas. A pesar de que lo utilizó bastantes años el señor Macario, y posteriormente Claudiano para hacer los asados de lechazo, dudo que Macario llegara a hacer pan en el mismo.


Sí hizo pan en él la señora Amadea pero para consumo familiar, quizás le llegó a utilizar también en este sentido Macario, pero como digo no me consta y nadie me asegura que hiciera pan para vender a los vecinos de Espinosa.
De cualquier manera queda constancia de ello.

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POSADAS
(Ampliación a lo ya publicado) 

Enviado por Cesar Vital:
En las letras que te puse el otro día, se me olvidó decirte que en el capítulo de Posadas, faltaba el de Hospedajes. Mis padres siempre tuvieron lo que llamaban pupilos, y eran los maestros y en ocasiones el cura y el secretario, así como los viajantes que llegaban a Espinosa, el afilador, cazadores... y los diversos representantes de comercio que pernoctaban una noche en el pueblo. Todo esto en una etapa aproximada de 1954 a 1972 que dejan el pueblo y se trasladan a Palencia.



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COMERCIOS (Ampliación a lo ya publicado) 

Enviado por Cesar Vital:
Mis padres Martín Blanco González y Juliana Pérez Fuentes, tuvieron un comercio (ropa, calzado, hilaturas, telas, vestidos, rebecas, sábanas, ropa interior, calcetines etc.etc.) en la casa que sale en la foto junto a la panadería de Maximino, aproximadamente en estos años 1940/1957.



Tanto el comercio de Delfín como el Martín, tenían una característica común, que eran visitadores de todos los pueblos de alrededor. Iban con su pequeño comercio en un carro con toldo, lo llevaba una caballería y reata para subir las cuestas empinadas. Cada día de la semana tendían sus productos, en Royuela, Cobos, Torrepadre, Antiguedad..., entre ellos se asignaban el día de la semana para no coincidir en la misma plaza. 
Un pregonero, normalmente el alguacil del pueblo bandeaba la ubicación y el producto. Posteriormente es cuando se establecieron Florencio y Abilio (suceden a Delfín su padre) que se motorizan y siguen visitando los pueblos con sus furgonetas y mercancías, dejando el carro de mulas.


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PELUQUERÍAS DE MUJERES (Ampliación a lo ya publicado) 

nº1.- Inés Pérez, que ha tenido peluquería toda la vida, hasta que ya por la edad lo tuvo que dejar. Ha vivido en diferentes casas del pueblo. Ponemos en la fotografía una de ellas.


nº2.- Amparo Álvaro, la tuvo unos años, mientras estaba soltera, en la casa de sus padres (Paciano y Paula). Al poco de casarse se trasladó a Burgos.

nº3.- Flora (Florita), también ha ejercido como peluquera toda la vida, y hasta hace unos años en que poco a poco lo fue dejando.



En la actualidad viene una peluquera de Baltanás al pueblo, a través de la Asociación de Jubilados.

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